El mayor legado de Dolly Parton no es la música (es una biblioteca de 330 millones de libros)

El mayor legado de Dolly Parton no es la música (es una biblioteca de 330 millones de libros)

Imagina pasar 80 años en este planeta, escribir más de 3.000 canciones, ganar 11 premios Grammy, 10 premios CMA, un Emmy y acumular 55 éxitos en el top 10. Ahora imagina que, al final de tu vida, de lo que más habla la gente no es de ese éxito monumental. Hablan, en cambio, del tipo de persona que fuiste.

No es casualidad que, aun habiendo tenido todo este éxito, el mundo hoy recuerde a Dolly Parton por cómo amó a los demás, cómo se mantuvo fiel a sí misma, por cómo defendió a otros y por su inagotable generosidad. Si ese no es el objetivo último de una vida, es difícil saber cuál es.

Y de toda esa inmensa generosidad, hay un legado en particular que eclipsa incluso a su música. Detrás de la superestrella del country se encontraba una de las mayores fuerzas alfabetizadoras de la historia moderna. Su familia, en lugar de flores, ha pedido que las donaciones en su memoria se dirijan a un proyecto que Dolly cuidó durante casi tres décadas. Un proyecto silencioso, constante y profundamente transformador que demostró que un libro físico, entregado en el momento adecuado, puede cambiar la mente y el futuro de un niño.

Hoy queremos rendir homenaje a la Imagination Library (La Biblioteca de la Imaginación), y a la entrañable historia que le dio vida.


📖 El padre que no podía leer

Para entender el origen de este proyecto, hay que viajar a las montañas del condado de Sevier, Tennessee, donde Dolly creció en una humilde cabaña junto a once hermanos. Su padre, Robert Lee Parton, era un hombre brillante y trabajador, pero tenía una herida profunda: no sabía leer ni escribir.

Como muchas personas de su generación, Robert tuvo que abandonar la escuela desde muy pequeño para trabajar en el campo y ayudar a mantener a su familia. Dolly notó cómo esa incapacidad para descifrar las letras paralizaba a su padre y limitaba sus posibilidades, a pesar de su inmensa astucia e inteligencia.

Ella entendió algo fundamental: la incapacidad de leer no solo te cierra las puertas del mundo exterior, sino que te impide expandir tu mundo interior. Dolly vio que no se puede amar la lectura si no se tienen libros en las manos desde el principio.

 El nacimiento de la Biblioteca de la Imaginación

En 1995, Dolly decidió rendirle un tributo a su padre en vida. Lanzó la Imagination Library con una premisa tan sencilla como revolucionaria: enviar por correo un libro físico, nuevo y seleccionado según la edad, cada mes, a cada niño de su condado natal. Y lo haría desde el nacimiento del niño hasta que cumpliera los cinco años.

Sin importar los ingresos de la familia, y totalmente gratis. Solo un libro en el buzón cada mes, con el nombre del niño impreso en el paquete, para que sintieran que ese regalo era exclusivamente suyo. Para los niños con discapacidad visual, el programa incluso comenzó a enviar libros en braille.

Dolly quería asegurarse de que ningún niño creciera en una casa sin libros. Quería que la lectura no se sintiera como una tarea escolar pesada, sino como una alegría. Su padre vivió lo suficiente para ver cómo el proyecto despegaba. Dolly siempre contaba lo inmensamente orgulloso que él se sentía cuando los niños lo llamaban "el programa del papá de Dolly".

De Tennessee al mundo entero

Lo que comenzó en 1996 enviando unos 1.700 libros mensuales en un solo condado, se transformó en un fenómeno global. Gracias a una enorme red de cooperación con organizaciones locales, la Imagination Library cruzó fronteras. Hoy, el programa opera en cinco países: Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia y la República de Irlanda.

Recientemente, la iniciativa superó la asombrosa cifra de 330 millones de libros gratuitos entregados. Cuando un niño completa el programa a los cinco años, ha recibido una biblioteca personal de hasta 60 libros, y junto con su último envío, Dolly solía incluir una carta animándolos a seguir explorando los libros en la biblioteca de su escuela.

Para celebrar la entrega del libro número 100 millones en 2018, Dolly donó a la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos un ejemplar de su propio libro, Coat of Many Colors (Un abrigo de muchos colores). Estaba dedicado a su padre, el hombre que nunca aprendió a leer ni a escribir.

🕊️ Un legado escrito en millones de mentes

En estos días en que despedimos a Dolly Parton, las redes se han inundado no solo de recuerdos de su música, sino de testimonios de familias enteras cuyas vidas cambiaron gracias a ese libro mensual que llegaba por correo.

Dolly Parton demostró que la filantropía más poderosa es la que empodera la mente. Al poner libros en las manos de los niños durante los años de mayor plasticidad cerebral, ayudó a millones de personas a construir su propia biblioteca interna.

La canción más importante de su vida no se cantó en un escenario. Se envió por correo, una vez al mes, a los buzones de millones de hogares.

Gracias por los libros, Dolly.

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